Abdulrazak Gurnah (Zanzíbar, 1948) fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura 2021 “por su penetración intransigente y compasiva en los efectos del colonialismo y el destino del refugiado en el abismo entre culturas y continentes”. Autor de una decena de novelas –’Memory of Departure’, ‘Pilgrims Way’, ‘Dottie’, ‘Paradise’, ‘Admiring Silence’, ‘By the Sea’, ‘Desertion’, ‘The Last Gift’, ‘Gravel Heart’ y ‘Afterlives’–, el escritor tanzano indaga los conceptos y los transforma en aliciente de su escritura.

La perturbación del refugiado

Abdulrazak Gurnah (Zanzíbar, 1948), ganador del Premio Nobel de Literatura 2021, es autor de diez novelas. Nació y creció en el archipiélago de dos islas del Océano Índico, frente a la costa de África Oriental. Se ha dedicado a explorar la psique de los que tienen que marcharse. Anders Olsson, presidente del Comité del Nobel de la Academia Sueca cuenta, en un ensayo biográfico dedicado al escritor, que Gurnah llegó a Inglaterra como refugiado a finales de la década de los años sesenta. Después de la liberación pacífica del dominio colonial británico en diciembre de 1963, Zanzíbar pasó por una revolución que, bajo el régimen del presidente Abeid Karume, condujo a la opresión y persecución de ciudadanos de origen árabe; ocurrieron masacres, explica Olsson. Gurnah pertenecía al grupo étnico victimizado y después de terminar la escuela se vio obligado a dejar a su familia y huir del país, la recién formada República de Tanzania. Tenía dieciocho años. Hasta 1984 pudo regresar a Zanzíbar, acontecimiento que le permitió ver a su padre poco antes de su muerte. “El tema de la perturbación del refugiado recorre todo su trabajo”, escribe Olsson, y colige:

Gurnah se ha esforzado por evitar la nostalgia omnipresente por una África precolonial más prístina. Su propio origen es una isla culturalmente diversificada en el Océano Índico, con una historia de trata de esclavos y diversas formas de opresión bajo una serie de potencias coloniales (portuguesas, árabes, alemanas y británicas) y con conexiones comerciales con todo el mundo. Zanzíbar era una sociedad cosmopolita antes de la globalización. La escritura de Gurnah es de su tiempo en el exilio, pero pertenece a su relación con el lugar que había dejado, lo que significa que la memoria es de vital importancia para la génesis de su trabajo. Su primera novela, Memory of Departure, de 1987, trata sobre un levantamiento fallido y nos mantiene en el Continente Africano. El talentoso joven protagonista intenta desvincularse de la plaga social de la costa, con la esperanza de ser tomado bajo el ala de un próspero tío en Nairobi. En cambio, es humillado y devuelto a su familia rota: un padre alcohólico y violento y una hermana forzada a prostituirse. […] La dedicación de Gurnah a la verdad y su aborrecimiento hacia la simplificación son sorprendentes. Esto puede volverlo sombrío e intransigente, al mismo tiempo que sigue el destino de las personas con gran compasión y compromiso inquebrantable. Sus novelas se apartan de las descripciones estereotipadas y abren nuestra mirada a un África Oriental culturalmente diversificada y desconocida para muchos en otras partes del mundo. En el universo literario de Gurnah, todo está cambiando: recuerdos, nombres, identidades. […] Una exploración interminable impulsada por la pasión intelectual está presente en todos sus libros, hasta en Afterlives (2020), como cuando comenzó a escribir como un refugiado de veintiún años.

El escritor tanzano fue profesor de literatura inglesa y postcolonial en la Universidad de Kent en Canterbury. Es autor, entre otros libros, de las novelas Memory of Departure (1987), Pilgrims Way (1988), Dottie (1990), Paradise (1994), Admiring Silence (1996), By the Sea (2001), Desertion (2005), The Last Gift (2011), Gravel Heart (2017) y Afterlives (2020), publicadas en Londres por Jonathan Cape, Hamish Hamilton y Bloomsbury. En español se han publicado Paraíso (Paradise, traducción de Sofía Carlota Noguera, El Aleph Editores, Barcelona, 1997), Precario silencio (Admiring Silence, traducción de Sofía Carlota Noguera, El Aleph Editores, Barcelona, 1998) y En la orilla (By the Sea, traducción de Carmen Aguilar, Poliedro, Barcelona, 2003). El autor o autora del texto de contracubierta, donde se revelan los motivos para la elección del libro –“carta a un desconocido”, según Roberto Calasso–, eligió una elocuente frase: “Como toda mi vida, vivo en una pequeña ciudad a orillas del mar, pero la mayor parte de ella ha transcurrido a orillas de una gran océano verde, muy lejos de aquí.”

Estudios literarios

Lector de Salman Rushdie, Gurnah le ha dedicado ensayos y editó y prologó The Cambridge Companion to Salman Rushdie (2007). Ha publicado “Displacement and Transformation in The Enigma of Arrival and The Satanic Verses” (1995) y “Themes and Structures in Midnight’s Children” (2007). Ha estudiado la obra de otro ganador del Premio Nobel de Literatura. Escribió “The Fiction of Wole Soyinka”, ensayo perteneciente a Wole Soyinka. An Appraisal (1994), editado por Adewale Maja-Pearce, y “Outrage and Political Choice in Nigeria: A Consideration of Soyinka’s Madmen and SpecialistsThe Man Died, and Season of Anomy” (1994). También ha examinado la obra de Ngũgĩ wa Thiong’o, escritor keniano que afirmó: “Quiero competir con Cervantes”, y escribió el prólogo a A Grain of Wheat (2012).

Una aproximación a la figura paterna

En Gravel Heart, Salim, de siete años, padece la indiferencia de su padre, aparecen su tío querido y sus libros más preciados. Las rutinas de la escuela pública y las lecciones del Corán parecen inquebrantables. Pero la historia se desarrolla en la década de los años setenta y el cambio se acerca a Zanzíbar. Traduzco a Gurnah:

Mi padre no me quería. Llegué a ese conocimiento cuando era bastante joven, incluso antes de comprender de qué me estaban privando y mucho antes de que pudiera adivinar la razón. De alguna manera, no comprender fue una misericordia. Si este conocimiento me hubiera llegado cuando era mayor, podría haber sabido cómo vivir mejor con él, pero probablemente habría sido fingiendo y odiando. Podría haber fingido una falta de preocupación o podría haber despotricado con furia a espaldas de mi padre y culparlo por la forma en que todo había resultado y cómo podría haber sido todo de otra manera. En mi amargura, podría haber llegado a la conclusión de que no había nada excepcional en tener que vivir sin el amor de un padre. Incluso podría ser un alivio tener que prescindir de él. Los padres no siempre son fáciles, especialmente si ellos también crecieron sin el amor de los suyos, porque entonces todo lo que sepan les haría entender que los padres tenían que hacer las cosas a su manera, de una forma u otra. También los padres, al igual que todos los demás, tienen que lidiar con la manera implacable en la que la vida lleva a cabo sus negocios, y tienen su propio yo trémulo para apaciguar y sustentar, y debe haber muchas ocasiones en las que apenas tengan la fuerza suficiente para eso, por no hablar del amor de sobra para el niño que había aparecido de alguna manera en medio de ellos.

Perspectiva literaria

En su primera novela, Memory of Departure, Gurnah escribió sobre la importancia de la literatura. Traduzco: “Estoy haciendo literatura. Puedo tomarlo o dejarlo, ya sabes, esta literatura. Lo hice bien en la escuela y sabía que mi maestro quería que lo hiciera.” El escritor ahondó en la influencia de la literatura de Europa: “Nos enseñó literatura inglesa y, a menudo, se vio arrastrado a largas arengas sobre la ignorancia destructiva de la arrogancia europea.”

Un personaje de Pilgrims Way resulta un “flagelo de los imperialistas y sus lacayos compradores, vilipendiador de la literatura racista de Graham Greene y Joseph Conrad.”

Espirales e inexistencia

En Pilgrims Way también reflexiona sobre la pérdida: “No, no lo había olvidado, pero he aprendido a vivir con su muerte, su inexistencia. A pensar en él como un accident e.” En Dottie, un personaje “abre la puerta para encontrar que la Muerte ha venido por él, pero primero la Muerte quiere conversar sobre las espirales mortales y las diversas ruinas [del]anciano.”

En Afterlives, su más reciente novela, en la que narra la historia de un niño robado a sus padres por las tropas coloniales alemanas que luego regresa a su aldea para saber que sus progenitores se han ido y se deshicieron de su hermana, menciona a la familia Biashara: el negocio de Nassor Biashara “se había estado recuperando lentamente del colapso y la ruina de pagar a los acreedores después de la muerte de su padre.” Gurnah narra: “Ilyas llegó a la ciudad justo antes de la repentina muerte de Amur Biashara. Llevaba consigo una carta de presentación para el administrador de una gran finca alemana.”

En “Arriving at writing”, una entrevista con Anupama Mohan y Sreya m. Datta realizada en 2019 para la revista Postcolonial Text, Gurnah afirmó: “En cuanto a ocultar el dolor y la soledad, creo que ésa es la condición de la existencia humana.” Continuó: “He escrito múltiples veces sobre cómo la gente toma la decisión de irse o quedarse, pero también sobre la experiencia de ser extranjero en Europa. De modo que hay un enfoque en mi literatura: la pertenencia, la ruptura, el desplazamiento. Y en medio de esos temas hay muchos otros asuntos que se relacionan con el dolor, la pérdida y la recuperación.”

Finalmente dijo: “Los temas que tratan mis novelas siempre me han resultado penetrantemente interesantes, así que en cierto sentido siempre he investigado el material con el que trabajo. Hay una necesidad de comprobar y leer a detalle algunos aspectos de momentos específicos, pero escribo sobre lo que conozco y sobre lo que me importa.” Y sobre el postcolonialismo discurrió: “El valor de la idea postcolonial como un concepto discursivo me atrae porque me permite encontrar vasos comunicantes entre las literaturas de diferentes historias y culturas.” La obra de Abdulrazak Gurnah apela a las conexiones literarias desde la perspectiva del suplicio, la aflicción y el resarcimiento.

Con información de La Jornada

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