De los ocres rojizos de Francisco Toledo a los rosas y azules pastel de Joy Laville, de los negros transparentes de Ricardo Martínez a los rojos casi fosforescentes de Pedro Coronel o de los grises plateados de Manuel Felguérez a los cafés rosados de Vicente Rojo.

El color en todo su esplendor, combinaciones y texturas. La libertad de la forma y valores más cosmopolitas, abstractos y apolíticos es la gran aportación del movimiento artístico denominado Generación de Ruptura, cuya propuesta sigue vigente”, comenta el galerista Óscar Román.

Para revalorar esta herencia, el historiador del arte ha organizado la exposición Ruptura. Homenaje a los que nos dejaron un legado, que, con más de un año de “cuidadoso trabajo” detrás, reunirá 50 obras de estos creadores “que siguen siendo nuestros grandes artistas hoy en día”.

El título Poesía del color 1 (2019), óleo sobre tela de Luis López Loza, parece evocar la búsqueda de los rupturistas: hacer poesía a partir del color. “Ésta es una oportunidad vital para que los jóvenes conozcan la magnitud de esta propuesta que, si bien irrumpió en los años 50 de la pasada centuria, todavía sigue enriqueciendo la plástica mexicana”, asegura sobre la muestra que se inaugurará el 7 de septiembre en la Galería Óscar Román.

Además de los ya mencionados, se exhibirán pinturas de Alberto Gironella, Arnaldo Cohen, Beatriz Zamora, Fernando García Ponce, Francisco Corzas, Gilberto Aceves, Gunther Gerzso, José Luis Cuevas, Mathias Goeritz, Rafael Coronel, Rodolfo Nieto, Roger von Gunten, Sebastian y Vlady.

Pintura y escultura de 21 de los grandes. Hace mucho que no se hacía una revisión de la Ruptura como en esta ocasión”, explica en entrevista con Excélsior el egresado de Relaciones Internacionales de la UNAM, quien comenta que esta actividad forma parte de los festejos por los 30 años de la galería.

La Ruptura es un movimiento que tuvo mucha fuerza y, hoy por hoy, gran parte de los artistas consagrados que tenemos formaron parte de ella, estuvieron o fueron formados en este periodo, algunos más participativos que otros.

Su legado fue abrir el panorama de la plástica en el país. Fue una generación que tuvo la osadía de romper con todas las tradiciones de la Escuela Mexicana de Pintura y meterse en propuestas muy originales y personales”, comenta.

Quien posee un diplomado en Historia del Arte por la National Gallery de Londres, y otro en Arte Contemporáneo por el Centro Pompidou de París, agrega que “debemos revalorarlos porque representan las bases de lo que se ha generado en el arte, son los grandes que han tenido éxito en el mercado internacional, se han integrado al arte contemporáneo y a la vez lo han trascendido”.

Dice que, sobre todo, desea rendir homenaje a los creadores que han muerto durante el año y medio de la pandemia, como Felguérez y Rojo. “Desgraciadamente, las instituciones culturales públicas han podido organizar pocas actividades por la emergencia sanitaria. Quisimos recordarlos desde el sector privado”.

Admite que fue difícil reunir las obras, “pero se logró que cada creador esté bien representado”.

Con información de La jornada

Share.

About Author

Comments are closed.